lunes, 4 de marzo de 2013

terminaba con una hermosa reflexión

Aquella carta que cité al comienzo, enviada a alguno de sus amigos, con fecha del primero de enero del 2000, terminaba con una hermosa reflexión:

"La recuperación de la música antigua ha sido una titánica labor de todo un siglo, y se les debe a innumerables músicos y musicólogos de varias generaciones. Cada uno ha aportado su contribución para que haya sido posible entrar al siglo XXI con una visión más precisa, y más fiel, de cómo tocar las obras maestras de un lejano pasado que, por la conquista lograda, está ahora más cercano".



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