La música culta siempre ha sido influida por, o ha tomado material, de la
música popular. Los ejemplos incluyen música ocasional, como el uso por
Brahms de canciones estudiantiles para la bebida en su
Obertura para un Festival Académico, géneros ejemplificados por la
Ópera de los tres centavos de
Kurt Weill y la influencia del
jazz en la música de compositores de inicios y mediados del siglo XX, como
Maurice Ravel. Ciertos compositores clásicos
posmodernos y
postminimalistas reconocen su deuda con la música popular. También hay muchos ejemplos de influencia en el otro sentido, incluyendo canciones populares basadas en música clásica, el uso que se hizo del
Canon de
Pachelbel desde los años 1970, el fenómeno del
musical crossover, en el que los músicos clásicos adquieren gran éxito en el terreno de la música popular (un notable ejemplo es las series de grabaciones "
Hooked on Classics" hechas por la
Orquestal Filarmónica Real a inicios de los años 1980). De hecho, puede argumentarse que el género completo de la
música de cine puede ser considerada parte de esta influencia, dado que brinda a la música orquestal a vastos públicos de cinemeros que de otra manera no escucharían semejante música (no obstante, la mayoría la escuchan inconscientemente). Compositores de música clásica han hecho uso de la
música folclórica (música creado por músicos autodidactas, la mayoría de una pura tradición oral). Algunos lo han hecho con una ideología
nacionalista explícita, otros simplemente la han explotado como parte de su material temático. Véase:
Música clásica y la música folclórica. Algunas fragmentos de música clásica son frecuentemente usados comercialmente (es decir, en la
publicidad o como parte de las bandas sonoras de películas de entretenimiento). En la publicidad televisiva, algunos pasajes orquestales poderosos o rítmicos se han convertido en clichés, partiularmente el inicio "O Fortuna" de
Carmina Burana de
Carl Orff (para efectos terroríficos). Otros ejemplos del mismo género el "Dies Irae" del
Réquiem de
Verdi y selecciones
Rodeo de
AaronCopland. Similarmente, en las películas a menudo se recurre a pasajes clichés de música clásica para representar el refinamiento o la opulencia: probablemente la obras más escuchada en esta categoría es
Eine Kleine Nachtmusik de Mozart.